Autosuficiencia gracias a la energía solar
La reducción de la factura destaca que el autoconsumo fotovoltaico permite reducir el coste de la electricidad aprovechando la energía solar gratuita, haciéndola una opción atractiva frente al aumento de los precios de la electricidad. Esto es posible gracias a la reducción de los costes de los materiales y al desarrollo de la tecnología.
Reducción de la factura
Viendo los elevados precios de la electricidad y el continuo aumento del precio del Kwh, ha llegado la hora de ser más autosuficientes. Es necesario para el consumidor buscar abaratar el recibo mensual con las energías renovables y autóctonas, que de forma gratuita nos ofrecen a diario el sol y el viento y transformarlas en electricidad que a posteriori se consumirá en el mismo lugar en el que se han generado.
Es un hecho constatado que el autoconsumo fotovoltaico es posible gracias a la imparable reducción en los gastos de los materiales, a la investigación y al desarrollo y por tanto todo ello hace posible la reducción de la factura eléctrica con unos costes de instalación asumibles.
Instalaciones por comercios o industria
Es necesario diferenciar dos tipos de instalaciones: la instalación en un comercio o industria y la instalación en una vivienda unifamiliar. En un local comercial o industrial, la instalación es muy sencilla y rápidamente amortizable, porque el consumo eléctrico es justamente durante las horas de Sol, y la planta solar fotovoltaica está generando gran parte de la electricidad necesitada, reduciendo la factura eléctrica hasta un 70 o 80%.
Las instalaciones en viviendas son aún más sencillas, pero es necesario verlas como una instalación más de la casa. Es la instalación que ayuda a que la factura de electricidad sea más económica, no hace falta verla como una inversión a amortizar en un período corto de tiempo, aunque combinadas con una instalación térmica de aerotermia, estos tiempos de amortización se acorta mucho.
Se trata de hacer instalaciones que generen parte de nuestro consumo (hay que tener en cuenta que las placas fotovoltaicas tienen una vida superior a 25 años) y que por lo tanto no hace falta entrometerse en cuánto tiempo la tendremos amortizada sino que se trata de invertir ahora para reducir nuestra factura en los próximos años, y al mismo tiempo no debemos olvidarnos de ello. Estas instalaciones pueden incorporar baterías que permiten almacenar la energía eléctrica y aprovecharla en momentos en los que no haya generación propia.