Biomasa

Combustibles renovables para las calefacciones

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Cuidando el medio ambiente

La biomasa vegetal, obtenida de la madera y los restos de los bosques, es una fuente de energía renovable que no estropea el medio ambiente y se utiliza para producir calor en usos industriales y domésticos. Entre los tipos de biomasa, el pellet destaca como combustible eficiente, comercializado en pequeños sacos o granel.

La biomasa vegetal producida a partir de la madera y los restos de los bosques es una fuente de energía renovable que no daña el medio ambiente y puede utilizarse para producir calor para usos industriales y domésticos. El aumento de la producción de biomasa vegetal es cada vez más importante, ya que, fomentando la reforestación y el mantenimiento de los bosques, se contribuye a desarrollar la economía de las zonas rurales y montañosas del país, creando nuevas oportunidades de empleo.

De las biomasas vegetales destaca el pellet. El pellet es un combustible de madera virgen seca y prensada en pequeños cilindros. Debido a su forma, su uso puede compararse con cualquier combustible líquido. En el mercado se comercializa en pequeños sacos de 15 kg, en bolsas grandes (big bags) de 800 o 1.000 kg y a granel, mediante un camión cisterna especial equipado para bombearlo hasta un silo de almacenamiento, desde donde las propias calderas de pellet toman el combustible que necesitan. El encendido de las calderas es automático, al igual que la regulación del aire para la combustión y la cantidad de combustible a quemar. Todo se realiza de forma automática. Por tanto, ofrecen un sistema de calefacción con un elevado grado de confort, similar al de una caldera de gasóleo o gas.

Calentarse con biomasa, además de ser beneficioso para el medio ambiente, también resulta muy favorable para la economía de particulares y empresas, ya que el coste de la misma energía generada con combustibles fósiles (gasóleo o propano) puede ser aproximadamente la mitad. Por tanto, se consigue una rápida recuperación del capital invertido y, al mismo tiempo, se contribuye a la conservación y sostenibilidad del planeta.

La caldera de pellet se puede incorporar a la sala de calderas actual, funcionando sola o combinada con la caldera existente, para calentar los radiadores, el suelo radiante o el agua caliente sanitaria, con consumos muy reducidos.