Aplicaciones para bombeo y riego
La reducción de la factura destaca que el autoconsumo fotovoltaico permite reducir el coste de la electricidad aprovechando la energía solar gratuita, haciéndola una opción atractiva frente al aumento de los precios de la electricidad. Esto es posible gracias a la reducción de los costes de los materiales y al desarrollo de la tecnología.
Autoconsumo sin combustible
La extracción de agua subterránea y su bombeo se puede realizar sin la utilización de combustibles o red eléctrica con bombas de agua diseñadas para ir con energía solar fotovoltaica. Se trata de un montaje sencillo con una instalación de placas solares fotovoltaicas, un regulador electrónico y una bomba, que puede ser para extraer agua de un pozo, para subirla a un depósito, para aumentar la presión de servicio o simplemente manejar una filtración de piscina, y todo sin consumir ni un kilovatio de la compañía eléctrica o ni un litro eléctrica.
Normalmente sin baterías, estos sistemas de bombeo solares van conectadas directamente al campo de placas solares y comienzan a funcionar en cuanto sale el sol. Esto significa que estos sistemas son ideales para explotaciones agrarias o de ganado, puesto que la gran demanda de agua coincide con la temporada con más horas de radiación solar.
Instalaciones económicas
Cabe destacar que no son precisamente instalaciones económicas y hay que tener detrás a fabricantes de primeras marcas con profesionales en este sector.
La instalación más simple y gran desconocida es la del bombeo por la filtración de la piscina, ya que como se ha dicho antes, no hay baterías y la filtración comienza a funcionar con los primeros rayos de sol y hasta que se esconde, día tras día, por tanto en verano puede funcionar tranquilamente 10 horas y en invierno 4, manteniendo el gas 4, manteniendo el gas.
Las instalaciones en viviendas son aún más sencillas, pero es necesario verlas como una instalación más de la casa. Es la instalación que ayuda a que la factura de electricidad sea más económica, no hace falta verla como una inversión a amortizar en un período corto de tiempo, aunque combinadas con una instalación térmica de aerotermia, estos tiempos de amortización se acorta mucho.
Se trata de hacer instalaciones que generen parte de nuestro consumo (hay que tener en cuenta que las placas fotovoltaicas tienen una vida superior a 25 años) y que por lo tanto no hace falta entrometerse en cuánto tiempo la tendremos amortizada sino que se trata de invertir ahora para reducir nuestra factura en los próximos años, y al mismo tiempo no debemos olvidarnos de ello. Estas instalaciones pueden incorporar baterías que permiten almacenar la energía eléctrica y aprovecharla en momentos en los que no haya generación propia.